
Cómo elegir el calentador por infrarrojos adecuado para su baño
Aquí está un error común que veo constantemente: la gente cree que, cuando se trata de calentadores para baños, “más potencia” significa “mejor calidad”. Compran la lámpara más potente que pueden encontrar, la instalan en el techo y luego se preguntan por qué la lámpara se quema en seis meses o por qué sienten como si estuvieran siendo “cocinados lentamente” mientras se cepillan los dientes.
No se trata de comprar la lámpara más potente. Se trata de encontrar un equilibrio para no gastar dinero innecesariamente en la factura eléctrica.
Elegir el tamaño adecuado
Primero, observe el espacio del que dispone. Si tiene un baño pequeño, de menos de 4 metros cuadrados, una lámpara de 250W a 400W suele ser suficiente. Más potencia solo causará molestias.
Pero si tiene un baño grande, de más de 8 metros cuadrados, necesitará una lámpara más potente. En lugar de una sola lámpara muy potente, pruebe usar dos lámparas de 600W a 800W cada una. Así, el calor se distribuirá mejor y evitará esos puntos calientes molestos.
La ubicación es importante
Lo importante de los calentadores por infrarrojos es que no calientan realmente el aire, sino las cosas que están cerca de ellos. En este caso, esas “cosas” somos nosotros. Por eso, dónde coloque la lámpara es tan importante como su potencia. Querrá colocarla de tal manera que el cono de calor caiga justo donde usted estará parado.
Un consejo importante: cuanto mayor sea la potencia, mayor será la carga en su sistema eléctrico. Verifique sus conexiones eléctricas. Si conecta una lámpara de 1000W a un circuito diseñado para 400W, está poniendo en riesgo su sistema eléctrico. No es una buena forma de comenzar la mañana.
El compromiso
Claro, una lámpara de alta potencia hace que el baño se caliente rápidamente. Pero hay un problema: si se utiliza la lámpara al máximo durante mucho tiempo, se agotará más rápido. Si quiere que sus lámparas duren más tiempo, no las deje funcionando todo el tiempo. Use un temporizador o termostato para permitir que el sistema descanse. Su billetera y sus lámparas le lo agradecerán.