
Mantener los vestuarios calientes (sin problemas)
Si alguna vez has entrado en un vestuario en un gimnasio o en un spa de lujo, sabrás cómo es. Por lo general, está húmedo y frío; es realmente incómodo cuando uno intenta vestirse allí. Para los ingenieros, esto es un verdadero desafío: hay alta humedad y las personas quieren sentirse calientes de inmediato.
Por eso recurrimos a la radiación infrarroja de onda corta. La mayoría de los calentadores simplemente intentan calentar el aire, pero eso no funciona bien en habitaciones con corrientes de aire. La radiación infrarroja, en cambio, envía energía directamente a la piel y a la ropa. No importa si el aire está frío; se siente el calor en cuanto uno se pone bajo esa luz.
Lidiar con la humedad
El agua y la electricidad no se mezclan. Punto. En lugares donde la gente toma duchas cerca de los calentadores, la humedad es un problema. Si se utiliza un dispositivo barato, la condensación podrá dañar los cables y hacer que todo funcione mal en cuestión de meses.
Utilizamos dispositivos con clasificación IPX5 para evitar eso. En términos simples, significa que el dispositivo puede soportar chorros de agua desde cualquier dirección. Selamos los terminales y utilizamos juntas resistentes para evitar que el vapor entre en el interior del dispositivo. Es la única forma de asegurarnos de que el calentador dure mucho tiempo.
La magia del cuarzo
Dentro de estos dispositivos hay un filamento de tungsteno dentro de un tubo de cuarzo. Generalmente, llenamos ese tubo con gas halógeno para evitar que el filamento se queme demasiado rápido. Este sistema genera radiación de onda corta. Suena técnico, pero lo que realmente significa es que el calor llega más rápido y con mayor intensidad. Basta con encender el interruptor para que haya calor al instante. No hay necesidad de esperar veinte minutos para que la habitación se caliente.
Aspectos prácticos
La instalación de estos dispositivos es bastante sencilla. Generalmente, se colocan directamente en los soportes ya existentes en la pared o en el techo. Pero hay algo importante: asegúrate de que tus interruptores puedan soportar el aumento de energía cuando los dispositivos se encienden.
Pero hay un problema: debido a su gran potencia, esos tubos de cuarzo se calientan mucho. No se pueden colocar simplemente en cualquier lugar. Debemos tener mucho cuidado con la altura y el ángulo de colocación, para que nadie toque accidentalmente el vidrio. También debemos espaciarlos adecuadamente para evitar zonas donde alguien sufra por el calor excesivo, mientras que la persona cercana siga sintiéndose frío.